MI TERRIBLE ESPERA

“La dulce espera” de la que escuché varias veces no se pareció en nada a lo que experimenté en mi embarazo. Me enteré que estaba embarazada a las 6 semanas aproximadamente. Estaba embarazada de mi #excompañerodedepa/#exenamorado y hace 1 mes me había mudado para empezar otra etapa de mi vida, estaba enamorada de nuevo. Un hombre que vivía en Noruega me había robado el corazón y ya estaba en mis planes irme a Europa y ver de probar una vida allá. La noticia de mi embarazo acabó con todos los planes que tenía en mente.

Apenas me enteré, empezaron todos los síntomas. Me levantaba con náuseas, vomitaba, me volvía a acostar, regresaban las náuseas, vomitaba, me bañaba, comía algo y esperaba a ver si lo aguantaba o no y me iba a trabajar como una zombie. Las náuseas me acompañaban todo el día y todos los síntomas de la fibromialgia aumentaron sin piedad. 

Dejé de tomar analgésicos, relajantes musculares y antiflamatorios (los tomaba por la fibro y los llevaba siempre conmigo). Ahora estaba limpia de medicamentos y con dolor a donde fuera. A los 4 meses de embarazo decido irme a Noruega para encontrar una mejor vida para mí y Lyon. Esperé que las cosas mejoraran cuando estuviera allá (los peores meses son en el primer trimestre y sacando cálculos debía llegar a Noruega mejor y empezar con el pie derecho mi vida por allá). A partir del 5to mes mis pies, manos, dedos y rodillas empezaron a hincharse de tal manera que no podía moverme desde que me acostaba hasta 3 horas después de levantarme cada mañana. En las noches si quería tomar agua tenía que hacerlo con una cañita porque mis manos no sujetaban el vaso.

Para ese momento, en verdad quería la muerte.  Seguía con naúseas, mareos constantes, agotamiento, dolor en todo el cuerpo, mis extremidades estaban tan hinchadas que tenía hormigueos si no levantaba los pies, etc. Estaba en Europa y no podía viajar a ningún lugar. Adiós viajes planeados a Grecia, Italia, Holanda y alrededores. El doctor me recomendó que descansara y sólo esperara. No quedaba de otra. No habían pastillas para mí, ni solución a mis problemas.

Para esto, Lyon crecía y estaba muy bien. La única que la pasaba mal era yo y trataba de recordar que mi mal momento mejoraría algún día y que mi hijo crecía fuerte y sano entonces que todo estaba bien… pero… cuando llegué al 8vo mes, ya no podía más. No podía caminar 5 pasos sin que mi cuerpo gritara auxilio, el dolor era constante y yo ya no era yo. El embarazo mató mi esencia y tantas cosas que me gustan de mi misma.

De sólo recordarlo me pongo a llorar de lo difícil que fue. Hasta pensé que nunca volvería a ser yo. Siempre he sido una mujer energética, que baja las escaleras como si estuviera haciendo carreras, me aburro fácilmente y tengo que estar haciendo algo. Hasta en mis momentos mas ociosos igual siempre he podido correr unas cuadritas sin morir en el intento y en general mi cuerpo siempre me ha permito hacer lo que quiera. En mi embarazo mi cuerpo ya no respondía, no era mi cuerpo. Sólo una bóveda. Así me sentía… atrapada en un lugar que no era el mío. Eso hizo que mentalmente me nublara. Siempre estaba negativa, de mal humor, irritada, derrumbada y casi sola en el polo norte.

Llegó un momento en el que no podía ni vestirme… usaba algo tipo pijamas y cuando me bañaba me mareaba tanto que ni las duchas eran algo que me ayudara. Me lavaba los dientes y mis encias sangraban tanto que tenía la boca sangrando por un rato. Era un desastre. Comía y la acidez me acompañaba 24 horas. No pude dormir bien desde que tuve 6 semanas y cada vez fue peor porque mi cuerpo era gigante. No podía respirar y hasta incomodaba a los que me rodeaban porque hacía ruidos raros todo el tiempo como si fuera chewbacca.

Lyon no quiso salir en su momento así que esperé 12 días como me indicaron en el hospital de Bergen (9 meses + 2 semanas). Al 13 día empezó la inducción de mi parto, me pusieron un medicamento para empezar a tener contracciones y así empezaron los dolores más agudos y fuertes que he tenido en mi vida por 23 horas (seguidas!). A las 16 horas de dolores y desgaste ya acumulado recién me pusieron la epidural (antes de eso no lo recomendaban porque no dilataba y la epidural hace que la dilatación sea aún más lenta). Con epidural encima y contracciones aún porque tenían que seguir poniendo medicamentos para eso porque NO DILATABA NADA estuvimos 7 horas más hasta que al final decidieron hacerme una cesárea de emergencia. La cabeza de Lyon se atoró en mi pelvis. Jajajajaja. Ya de recordarlo me da risa. Al final después de 23 horas de sufrimiento mi hijo nació y todos esos meses de desgracia y dolor valieron la pena.

Todo cambió. Era feliz. Era libre nuevamente y mi cuerpo por fin iba a ser mío nuevamente. Recuerdo que al salir del hospital al 3er día de dar a luz quería ir a un restaurante y correr. Aún mi cuerpo no estaba listo pero era como si hubiera salido de la cárcel y estaba lista para todo. Obviamente llegué a casa y tenía un bebé que necesitaba comer cada hora y media, jaja así que igual no hice mucho más que estar con él siempre.

Lo más triste de toda esta experiencia es que no fui feliz por esos 9 meses. Amé a mi hijo desde el primer momento pero me sentí tan miserable que no podía exteriorizar el amor que tenía. Fue recién unas semanas antes de dar a luz que pude sentir amor a flor de piel. Me hubiera encantado poder disfrutar de esos meses. Concentrarme en nosotros dos. No cambiaría nada de lo que pasó porque fueron mis decisiones y lo que me tocó vivir. Todo es parte de un proceso de aprendizaje pero no le recomendaría a nadie hacer lo que yo hice. Jajaja. Tomar grandes decisiones y/o tener grandes acciones es una mala idea. El cuerpo de una mujer embarazada debería ser un templo de tranquilidad y debería estar rodeada de amor y apoyo de las personas que siempre han estado en su vida. Sino la experiencia puede ser aún peor si es que ya te toca un embarazo difícil. En parte fue mi culpa. Decidí vivir muchas experiencias y cambios drásticos y definitivamente eso no ayudó.

Estuve en Noruega, cerca al hombre que en ese momento amaba con locura y pasión (hasta que mi cuerpo y mente mataron mi pasión y mis ganas de ser feliz junto a alguien) como una persona “enferma” y “discapacitada temporalmente”.

Me sigue doliendo el que mi enamorado no pudo terminar de conocerme tal y como soy. Nos enamoramos 1 mes antes de enterarme de mi embarazo así que cuando estuvimos juntos físicamente en Noruega yo ya estaba en mi 25% y nunca pudimos jugar en la piscina, viajar y escalar montañas, ir al cine sin que yo me parara 5 veces para ir al baño, salir a bailar, tomar hasta emborracharnos felices, etc. Sé que todo pasa por algo y las cosas “tenían que ser así” pero por un tema de orgullo propio siempre me dolerá que no pude mostrarme en mi totalidad. No pude brillar.

Escribo todo esto como una forma de desahogo y también porque quiero que todas las mujeres sepan que esos 9 meses podrían ser maravilloso o terribles. No todas vivimos lo mismo y una se puede sentir muy sola en este proceso. He aprendido a no criticar más a esas embarazadas que veo todas desarregladas en el supermercado y/o también a las que hablan de su embarazo como el momento más hermoso de su vida. He aceptado que ser mamá es muy distinto para todas y que a menos que una no lo viva no puede entenderlo.

embarazo

No quiero desanimarte si es que estás pensando en tener un hijo. Todo lo que tengas que hacer y/o vivir valdrá la pena. Sólo prepárate para las buenas y las malas porque nadie sabe como reaccionará tu cuerpo al proceso.

Sé que sonará suuuuper cliché, pero si tuviera que vivir todo esto de nuevo por Lyon lo haría. Cada momento duro valió la pena.

“A veces tienes que pasar por lo peor, para poder llegar a lo mejor.”

 

10 comments

  1. YUL, tu sinceridad llega al alma! cuando viajaste embarazada, imaginaba como estarías (si! aunque físicamente no te conozca) y pedía porque la enorme fuerza que proyectabas se multiplicara. No tenia idea de lo difícil que fue pero definitivamente hizo de ti lo que eres hoy: una madraza, una persona inspiradora. Antes te leia por tus looks y personalidad y hoy por tu vida, tu lucha diaria que inspira. Abrazo enorme,

  2. Que historia tan hermosa Yul. Que inspiradora..tengo 5 meses de embarazo y felizmente terminaron todo los malos síntomas..me siento dichosa después de leer tu historia..tienes un hermoso hijo felicitacitaciones..y yo también no crítico a las embarazadas que veo en la calle todas desarregladas porque tambien lo pase y se lo que se siente..gracias por compartir esa hermosa experiencia..q fuerte eres!!! Un beso.

    1. Sabina, gracias por tomarte el tiempo de responder mi post sobre mi embarazo.
      Felicitaciones por tu panzita y los 5 meses que ya llevan juntos. Que bueno que ya te vas sintiendo mejor. Espero que los meses que faltan sean tranquilos y puedas descansar alguito antes de que la hermosa locura empiece.

      Un abrazo y gracias por las lindas palabras,

  3. Mujer inspiradora. Si yo me quejaba solo x mi inmensidad y pies hinchados no me imagino que hubiese sido de mi en un entorno tan distinto y con esos dolores que describes. Pero como dice Lilia, eso te ha hecho la super mamá y mujer que eres. Si siempre me pareciste fuerte ahora te veo indestructible!! Un abrazo y a ver cuando me invitas papas al horno con toda esa energía que te caracteriza!! Jaajaja muaa

    1. Siempre tu tan linda conmigo.
      Yo siempre te admire en tu embarazo porque te vi trabajando hasta las últimas y con todo ese cargamento que era tu hijo estabas positiva y trabajando fuerte y parejo. Así que debe ser por eso que somos amigas. Somos mujeres fuertes <3 tq!

  4. Mujer inspiradora. Si yo me quejaba solo x mi inmensidad y pies hinchados no me imagino que hubiese sido de mi en un entorno tan distinto y con esos dolores que describes. Pero como dice Lilia, eso te ha hecho la super mamá y mujer que eres. Si siempre me pareciste fuerte ahora te veo indestructible!! Un abrazo y a ver cuando me invitas papas al horno con toda esa energía que te caracteriza!! Jaajaja muaa

  5. Mi embarazo no fue bueno, cuando me enteré tenía 6 semanas, todo era felicidad hasta 2 días después, que fue mi primera amenaza de aborto, estuve en descanso total, pero total que no podía ni ir al baño, ni podía bañarme, porq no podía ni debía estar parada, yo vivia con mi mamá en un 3er piso, tuve que mudarme a la casa de mi novio; las 7 semanas empezaron los vomitos incontrolables, que me llevaron a una deshidratación terrible, asi que desde entonces mi nueva casa fue una clínica, bajé 20 kg, y lo único que recibia era suero y ampoyas para desnutrición, a las 8 semanas fue mi segunda amenza de aborto, y asi sucesivamente hasta 3 días antes de cumplir 6 meses que fue mi última amenza de aborto, mi hija estaba en posición dentro de la cavidad, mi doctor me dijo que podía nacer en cualquier momento, ya que sentia ligeras contracciones, las náuseas y vomitos seguían, las migrañas duraban 1 semana, era tal el dolor que se me salían las lágrimas, pero el llorar de dolor me daba mas dolor, seguia casi sin comer nada. Lo bueno es que Vania estaba bien, tenía buen peso, buenos latidos y nunca dejaba se moverse(hasta ahora-ya tiene 1 año ) jajaja.. Al cumplir los 8 meses todos los síntomas se fueron como si fuera magia, moría de hambre y de sed, llegué a tomar entre 4 a 5 litros de agua, eso hizo que me hinche, sobretodo las pierna y pies, los pantones y zapatos no me entraban, asi que casi no salía, aparte que tenia una barriguita extremadamente grande, la piel nunca me picó, pero me ardía como si tuviera heridas abiertas .. En esos últimos 2 meses hice contracciones pero a las horas pasaban.. Hasta que llegó el día, un 18 de noviembre cumplía 9 meses y a las 3 am las contracciones me despiertan, pero habia algo raro, Vania no se movía, no la sentía, tuve contracciones fuertes, lo decía el marcador, pero no dilataba, pasaron 10 horas con contracciones, hasta que a las 2 pm me dijeron que tenían que hacerme una cesárea de emergencia porque Vania se estaba muriendo adentro, el problema era que no había sala disponible hasta las 7 pm, para esa hora mi pobre hija se moría, asi que la clínica tenía 10 minutos para hacerme un traslado a otra clínica para hacerme la cesarea, llamaron y llamaron, 10 clinicas estaban llenas, a lo lejos se escucha gritos de mi doctor, al minuto regresa y nos dice que me operan en 10 minutos, a las 3 pm entro a sala y a las 3:29 pm nace Vania, cuando la sacan se hace popo y cae en mi herida abierta, la presión se dispara a 17 y algo más, sentía que el corazón se me salía, me comenzó a doler la espalda, el brazo, el pecho, no podía respirar, en ese momento solo pedí un poco de fuerzas para poder ver crecer a mi hija.

    Vania ya tiene 1 año, y es una niña sana y super traviesa.

    1. Reyna, que fuerte lo que me cuentas. Mi embarazo se quedó chico con esto. Me da pena que mujeres tengan que pasar por experiencias tan fuertes (en momentos que para otras es tan lindo) pero bueno todo sucede algo y lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Admirable experiencia y gracias por compartirlo conmigo. Y bueno mil gracias por leerme. Espero puedas acompañarme en esta nueva aventura de mi blog de estilo de vida y empoderamiento femenino. Bendiciones para ti y Vania y que lindo que esté sana y con mucha energía. Un abrazo.

  6. Hola Yul
    Qué testimonio tan conmovedor, de hecho hay mucha “imagen” detrás del concepto de embarazo feliz que no siempre es.
    Tu nuevo proyecto está muy interesante.
    Saludos

    1. Como estás? No vi tu nombre en el comentario que hiciste en mi blog.
      te escribo para agradecerte por el tiempo que te tomaste. Muchas gracias!
      Que tengas una linda semana y espero seguir compartiendo posts de tu agrado.
      Un abrazo!

Agregue un comentario