De regreso

Tengo tantas cosas que decir después de ausentarme tanto tiempo, (no pensé que serían tantas las semanas, lo sientoo) que no sé por dónde empezar. He dejado este post en pausa durante 2 semanas por lo mismo.

Cuando empecé esta nueva versión del blog me dije a mi misma que nunca lo pararía de nuevo, pero como muchas cosas en la vida… a veces la vida te asombra y llena con tantas cosas que debes pausar algunas para poder seguir adelante.

Cuando dejé de escribir en el blog no tenía un ingreso económico estable y mi vida era una montaña rusa. Gracias a Dios eso está mejorando cada día y en marzo empecé una nueva etapa de en mi vida laboral: me convertí en docente.

Enseño cursos de publicidad y diseño gráfico en Isil y Cibertec y no puedo estar más feliz y agradecida. Ahora… al ser algo nuevo, es demandante y no he podido dedicarle tiempo a nada más que a mi hijo, casa, hermano, enseñar y trabajar mis diseños de clientes.

Por fin ya le agarré el ritmo al trabajo y mi energía ha mejorado así que empezamos de nuevo por acá y no planeo dejarlo al 100% jamás.

Han pasado muchas cosas buenas en estas largas semanas de ausencia y también ha sido y es un largo camino a cosas mejores.

Todo este tiempo siempre he cuestionado el por qué la vida es tan difícil y el por qué no puedo tener lo que otras personas tienen… y cuando se me pasa esa idea por la cabeza, lo siguiente es sentirme mal conmigo misma por desear lo que otros tienen y no contentarme o estar agradecida con lo que me toca vivir a mí.

Estoy agradecida con mi vida y soy consciente que soy privilegiada a comparación de millones de personas… pero estas ideas me invaden de vez en cuando y hasta ahora no sé como sacarlas de mi cabeza para siempre.

Mi vida cambió tanto en estos últimos dos años y han sido tan variables las cosas materiales, económicas, emocionales y demás que a veces me cuesta aceptar todo lo que dejé pasar o lo que tuve que dejar atrás en vez de darle prioridad sólo a mi presente.

No sé si alguna de ustedes sienta lo mismo.. si es así entonces no soy la única y tengo permiso para pensar así de vez en cuando, no? jaja.

Tengo que dejarme de hueva/&%$·. Lo sé. Mi salud esta muy bien, tengo hermanos maravillosos que me aman y que amo con toda mi alma, un hijo hermoso que me hace sonreír todos los días, amigas que están ahí para mí por más que yo pueda estar en otro mundo la mayoría de las veces, una ayuda ilimitada y entregada al 100% en casa que me cuida como una mamá, hermana y tía (Mi Fabi marvaillosa) y un papá divino que me cuida e ilumina desde arriba… Entonces, ¿por qué a veces quiero más? ¿Por qué siento estas ganas de querer compararme con otros? No me gusta pensar así y prometo seguir trabajando para dejar esas ideas atrás con el tiempo.

Debo agradecer más por lo que tengo y no perder ni un segundo pensando en lo que no tengo.

Tengo más de lo que NECESITO para vivir. Y tengo claro que Dios tiene un plan para mí, sólo es difícil recordarlo en todo momento.

Pero algo es 100% cierto. Cada vez que siento que todo va a caerse a pedazos y/o cuando pierdo un poco la paciencia y pienso en que las cosas se pondrán peor… algo maravilloso llega y me da muchas fuerzas para seguir luchando.

Es tal cual como dicen: “Dios aprieta pero no ahorca”.

No pensé que este post terminaría cerrando con este tema… pero es lo que me nace escribir en el momento. Espero tenga algo de sentido y sino, me ha servido de ejercicio para reforzar mis pensamientos positivos y empezar con el pie derecho la semana que se viene.

La mejor energía para todas. Espero estén bien y si están pasando por un momento difícil… respiren, piensen positivo y recuerden que pase lo que pase… todo lo que no nos mata, nos hace más fuertes <3

Un abrazo y nos vemos en los próximos días.

1 comment

  1. Gracias por este post! A veces me siento exactamente igual pero pienso que todo mejorará. Buenas vibras!

Agregue un comentario