Mi familia y esperanza

Siempre supe que la mente es poderosa, me gusta mucho leer sobre este tema y practicar diferentes ejercicios. Lamentablemente no apliqué estos conocimientos cuando me enteré de la noticia que iba a ser mamá sino recién después de 1 mes, esto debido a que primero tenía que solucionar los problemas del corazón.

No creo que haya sido coincidencia pues desde que me centré y acepté que esto ya estaba en camino, me comencé a sentir mejor, el malestar pasó y fui muy campante a mi cita de los 3 meses con una sonrisa en la boca. El doctor me dijo que tenía suerte pues ya debía de estar pasando el trimestre del terror y que se venía la mejor parte del embarazo.

Saliendo del consultorio decidí encontrarme con mis amigas y salir a comer algo rico. Creo que celebré por adelantado pues desde ese día volvieron las nauseas, arcadas y vómitos. Todos los días sin parar un solo minuto y es que por más que esté alineada conmigo misma, los síntomas son así, la realidad es que estoy embarazada. Si a esto le sumas migraña sin permiso de tomar un analgésico, podrán imaginar cómo ha sido mi semana y mis humores.

Lo único que puedo rescatar es que al llegar a casa a las 6pm, mi tortura disminuye al ponerme pijama, quejarme y revolcarme a mis anchas.

Acá viene el factor que cambia todo, el amor de casa. Ya sea que mi mamá me espera con una sopa de sémola recién hecha y que es lo único que mi estómago aguanta. O que Camucha, mi perrhija, se eche al lado mío a ver televisión y me caliente con su cuerpo. O que mi esposo me apoye con lo que necesite para no desfallecer antes del fin. El hecho es que ahora valoro más que nunca tener la suerte de contar con ellos.

Sé que mi humor será terrible en esta etapa, sé que no seré la mejor compañía, sé que dormiré más de lo normal y no estaré presente en varios momentos pero estoy segura que ellos estarán ahí para hacer de este proceso, lo menos traumático para mí.

Es ahora cuando practico más que nunca el estar agradecida. Hoy me levanté y al llegar al trabajo les escribí a cada uno un mensaje agradeciendo por lo que hicieron por mí, por lo que esto representa y porque tengo la suerte de tenerlos.

¿Cuántas veces nuestra familia y amigos nos apoyan y no somos lo suficientemente agradecidos? ¿Cuántas veces damos por sentado que deberían de hacerlo? Y es que no deberían de hacerlo, lo hacen porque nos aman y quieren ayudarnos a que el dolor pase, lo hacen porque les nace y eso, eso no tiene precio!

Hoy en una de las 4 veces que me levanto en la noche para ir al baño, regresé a la cama corriendo por el frío y siento que mi esposo me acurruca con la frazada y me abraza para regalarme un beso llenito de amor. Ese amor que puedo sentir en cada gesto que él tiene conmigo.

Me quedé despierta disfrutando el momento y pensando que si será verdad que una madre ama como nunca antes ha amado a un hijo. Pensé y hasta ahora no puedo imaginar que amaré a mi hijo más que amo a mi familia, más que a mi esposo. Y no sé si es que se puede amar más, de repente, es sólo un amor diferente y al sentirlo nuevo se siente más. Sea como sea, me sentí esperanzada de pensar que podría amar a alguien más que a los personajes presentes en mi vida, que descubriría una extensión extra de almacenaje de amor en mí, que sería una experiencia nueva y bonita. Y por primera vez en este proceso, sentí amor por alguien que aún no conozco. Ya que finalmente, como me repite mi esposo, él o ella será, lo mejor de nosotros dos, cómo no amarlo?.

4 comments

  1. Lo máximo! Los hijos nos convierten en mejores personas, apreciamos más los pequeños detalles y somos más agradecidos. Tu amor se va a intensificar! Tanto para el bebé, como para tu esposo y todos los tuyos… vas a ver!

  2. Me encanta!!! Cuantito amorshhhh!!!!! Amor incondicional!!! Y la gratitud siempre presente!!!

  3. Yo se que Papa y Mama son importantes pero yo cono hermano daria un brazo por ti hermana, un gran beso

  4. Realmente maravillosa experiencia la de ser Madre, saber que estamos rodeados de las personas correctas para sostenernos en los momentos críticos del embarazo y al final de un período tan exhausto, lleno de cambios hormonales, de sentimientos encontrados, nos entregamos a vivir una emoción increíble, la de conocer a ese pequeño ser, al cual ya amamos.
    Lindo artículo!!!

Agregue un comentario